|
Nombre derivado del egipcio "per-aa" que significa casa grande y usado originariamente desde tiempos más remotos para denominar el palacio real con sus moradores, es decir, la corte.
Desde la XVIII Dinastía, el témino se utiliza para designar la persona del rey, considerado éste como un dios viviente y destinado a unirse con las otras divinidades después de su muerte aparente.
Se le daba el título de Hijo del Sol y representaba el poder religioso, político y militar en todo Egipto
Se creia que el faraón estaba dotado de cualidades divinas que le situaban aparte del común de los mortales. Así como se suponía que en vida era la reencarnación de Horus, el dios del cielo, en la muerte se unía al dios del Sol, Ra, y navegaba por el filmamento en su embarcación celestial.
|

Estatua de Ramsés II sentado en su trono
|