Amuletos y Talismanes
Desde tiempos inmemoriales el hombre ha sentido la necesidad de protegerse contra males desconocidos.
La palabra amuleto deriva del latín amuletum que significa "apartar o alejar" y, generalmente, representan imágenes o formas del mundo animal o del mundo vegetal.
La palabra talismán parece derivar de las expresiones árabes tilasm y tillasm que se traduce como imagen mágica, a los que se atribuyen virtudes portentosas, aunque otras versiones etimológicas la hacen derivar del griego telesma que significa objeto consagrado.El origen común parece ser el término hebraico tselem, imagen.
Fue Plinio el Viejo quien empleó el término "amuleto" por vez primera en su Historia Natural para designar un objeto que protege a las gentes contra las enfermedades.
Si bien los amuletos alejan los daños y las enfermedades, el talismán atrae la buena suerte y logra que los asuntos salgan bien.
Es necesario llevarlos encima para que su influjo benéfico nos pueda afectar.
Se han encontrado amuletos antiquísimos en tumbas egipcias y asirias lo que nos da idea que el miedo en el hombre siempre ha estado presente. Estos primitivos amuletos consistían en objetos de piedra grabada (ágata, diamante, jaspe verde, amatista o coral), de metal (bronce, plomo, oro o plata) u otros materiales como cuero, arcilla y trozos de plantas o miembros de animales.
|